A las puertas de un año nuevo, nunca me había parado a hacer balance del año que ha pasado y propósitos para el próximo año, pero este año me he decidido a intentarlo. Y es que estoy en un momento de un gran cambio en mi camino.

Sabéis una de las cosas que me motivó a dejar mi vida profesional anterior y aventurarme en un nuevo camino lleno de incertidumbre? Pues que no me gusta nada la monotonía. Avorrezco muy pronto hacer siempre lo mismo, cada día levantarse para ir a hacer el mismo trabajo, con los mismos horarios y las mismas rutinas. Tal vez por eso tampoco no sea mucho de las fiestas tradicionales ni fechas señaladas. Esta opción pero, conlleva tener que hacer un aprendizaje y adaptación a las circunstancias y oportunidades que se presentan según se vaya desarrollando la actividad, realmente como la vida misma, evolucionando y eligiendo en cada cruce de caminos la opción que nos parece más idónea según nuestros objetivos. Así que este balance puede ser un buen ejercicio para el año que está a punto de empezar.

Cuando inicié esta nueva aventura profesional, en mayo de 2018, no sabía muy bien cómo encauzarla y hacia dónde me llevaría. Este año 2019, ha sido un año que me ha acercado a explorar un nuevo camino, el del patronaje, y me ha abierto nuevas puertas y mostrado nuevas rutas.

Me he iniciado en la elaboración de patrones de foundation papel piecing, con la publicación de 10 nuevos patrones. El primero fue el 2018, pero en 2019 saqué mi gran primer patrón que es el Alfabeto Internacional Moderno, la Colección de Animales Origami, con 6 animales marinos, un patrón gratuito para enseñar la técnica y el último , el Árbol Nórdico. Así que este año ha sido la parte principal de mi actividad.

La elaboración de patrones ha hecho que en 2019 haya estado lleno de nuevos aprendizajes. Tanto en la técnica de la propia elaboración, como en muchos otros ámbitos como la edición, maquetación, diseño y dibujo. Pero también he tenido que investigar y he aprendido mucho en otros ámbitos como el del copyright, derechos de autor, códigos de barras, códigos QR, marketing y venta en línea de los patrones.

Esta actividad me ha llevado también a conocer mucha gente maravillosa que me ha ayudado a aprender muchísimo en este ámbito y a sentirme acompañada y apoyada en este trabajo, que a veces puede ser tan solitario. Y sobre todo agradecer a dos grandes mujeres que se han cruzado en mi camino y han se quedado para acompañarme, Joanne y  Fátima, testers de mis patrones, consejeras y con las que espero mantener mucho tiempo la amistad que nos une a pesar de la distancia que nos separa.

No penséis que ha sido un camino fácil, ya que por ahora la elaboración y venta de patrones no me da para vivir, ni siquiera para suplir gastos. Además, es un mundo al que se dedica mucha gente, con mucho años de experiencia y que han crecido en una cultura del mundo del quilting. Pero como dicen, no hay mal que por bien no venga, el problema que tuve con una diseñadora americana y la primera versión de mi alfabeto, hizo que entrara a una comunidad de diseñadores de patrones de quilts de todo mundo y ellas me han ayudado a conocer mucho mejor todo este negocio y a aprender cosas que ni siquiera me había planteado, hasta el punto de que este mes de diciembre mis patrones han comenzado a ser vendidos en los EEUU, lo que no me había imaginado que podría pasar.

Y cambiando de ámbito completamente, quiero agradecer el cruce de caminos con una persona, la cual antes de conocer consideraba tan lejana (por vivir en mundos completamente diferentes) y cercana a la vez (por vivir en el mismo pueblo!), que si funciona lo que tenemos entre manos puede hacer que no sea tan difícil vivir de mi sueño. Pero ya os contaré los detalles más adelante …

También quiero compartir con vosotros que recientemente hemos conseguido montar el taller que hace tanto tiempo que deseaba tener. Un espacio donde poder trabajar tranquilamente con todas las cosas organizadas en su sitio y sin las interrupciones que lleva trabajar desde casa.


Propósito para el 2020? Pues tampoco soy una persona que me guste mucho hacer propósitos futuros, tal vez por no sentirme decepcionada si no se cumplen, así que como diría una buena “truquera” (jugadora de truc) A verlas venir! y seguir aprendiendo y adaptándome a cada momento. Pero no me quiero despedir sin hacer un deseo: me gustaría de todo corazón que la nueva empresa que tengo entre manos funcione, para mi ver un poco de luz que me guíe en esta aventura y porque mi futuro socio encuentre un trabajo estable que le permita cumplir sus objetivos. Sé que será muy difícil, habrá baches por el camino, y tendremos que trabajar duro, pero os puedo asegurar que pondremos todo lo que podamos para que funcione, y espero que os guste mucho lo que haremos y nos ayude a sacarlo adelante .

Os deseo un muy venturoso 2020 en todos!

Categorías: General

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